Recomendaciones para evitar atracones de comida
- Identificar cuál es la causa, anotar la comida consumida y las oportunidades que indujeron a dicho acto, prestando especial atención a los sentimientos que se experimentaron antes, durante y después del atracón.
- Darse cuenta de qué emociones o situaciones llevan a comer sin control es el primer paso para encontrar alternativas y manejar estos disparadores.
- Dormir lo suficiente. Si se está cansado, es más fácil caer en la tentación de la comida.
- No rendirse. Si surge el deseo cuando ya se está en la cama, evitar levantarse.
- Pensar más en la moderación, que en la abstinencia de comida.
- Rodearse de familiares y amigos que ayuden y contengan.
- Realizar ejercicio, incrementa la producción de endorfinas, que generan sensación de bienestar.
- Si tienes ansias de comer en forma abundante, sustituir grasas e hidratos de carbono por alimentos de bajas calorías (postres, yogures), o consumir de 100 a 200 calorías de la comida que más guste.
- No saltear horarios de comidas y respetar las cuatro comidas diarias.
- En la jornada laboral, realizar una caminata corta y darse un baño. Como la comida es placentera, la idea es reemplazarla por alguna actividad que también lo sea.
- Sacar de las despensas los alimentos que podrían conducir a un atracón.
- Si aparecen las ganas de comer, masticar chicle o comer una fruta, o beber líquido sin azúcar.
- No hacer dietas muy bajas en calorías porque aumentan la ansiedad.
- Registar todo lo que se consume. Es la mejor manera de controlar la alimentación y detectar días y horarios problemáticos.
- Si el atracón ocurre luego de momentos de estrés o de tensión nerviosa, conviene practicar alguna técnica de relajación, por ejemplo yoga, o irse a caminar.

